The end of the rainbow es una exquisita propuesta de envolvente escapismo sonoro, diseñada alrededor de los trazos más delicados de eso que llaman “easy listening”, “lounge music”, o “chill out”. Un embriagador artefacto musical que desprende una cautivadora fragancia melódica. Un radiante arco iris de sensaciones sonoras, sugerente y persuasivo, cuyos destellos revolotean sinuosamente entre dúctiles y evocadoras melodías.
Sin duda sorprende la bella amalgama de sonidos e influencias sobre la que se ha conformado este disco, que abarcan desde el lado más exótico de easy listening de los 60, a la bossa, el swing, o el cool jazz, y que nos recuerdan seductores ambientes del pasado, generados por maestros como Henry Mancini, Ennio Morricone, o Lalo Schifrin.
Un disco de belleza espectral, un tanto crepuscular, modelada por este peculiar personaje, productor y dj belga, de amplio bagaje en el mundo de la música lounge actual, más relajada y embaucadora, que responde al nombre de Monte la Rue. Un productor, que ya nos sorprendió gratamente con esa elegante recopilación de lounge burbujeante y sofisticado llamada Lounge Deluxe, y que ahora vuelve a embriagarnos con esta excelente colección de ensoñadoras sintonías de envoltura electrónica, que lo mismo te sumergen en una axfisiante y polvorienta atmósfera de un inquietante western, aunque eso sí, llena de sensualidad, como la que desprende In the mood, para a renglón seguido trasladarnos sin previo aviso, a tórridos escenarios de glamour espumoso, como los que sobrevuelan la sinuosa Champagne breaffast, o a esas otras paradísiacas playas de tonos ocres y placeres innombrales que se esconden bajo las melodías de Malibu Marina, Key lime pye, o Butterfly belly, donde la bossa revolotea seductoramente.
Ambientes sugerentes para tiempos difíciles. No lo dudes, si estás aburrido de escuchar siempre las mismas propuestas, este puede ser un buen punto y aparte para adentrarte en otros sonidos. Degústalo en la web de Monte La Rue, y saca tus propias conclusiones. Ya me contarás...Puedes descubrir una interesante reseña de este disco en United Recordings
Quizás sea por la influencia de la inusitada sensualidad de esa maravilla que se titula Karma flower, pero desde luego, una sublime elegancia sobrevuela cada uno de los acordes que brotan de los surcos de este disco. Un disco imprescindible, si has decidido catar las esencias más orgánicas de eso que llaman el nu-jazz. Un apelativo, quizás demasiado moderno, para un disco que se me antoja sorprendentemente clásico y jazzy, sobre todo en su vertiente más íntima y seductora, conformada por una serie de exquisitos ejercicios de sinuoso jazz vocal, trufado de deliciosos matices sonoros, junto a envolventes retazos de atemporal cool jazz, como se aprecia en esa embriagadora y taciturna Awakening, de saxos decadentes, así como en la deliciosas y lánguidas Red Sun y Paper clouds,
Un disco donde conviven sin estridencias ensoñadoras y exóticas melodías, de tonos
Este doble recopilatorio titulado
Sonho Bossa
Bienvenido al club, a ese club de luces tenues y ambientes cargados, rebosante de glamour noctámbulo, de poses decadentes y escenas inquietantes, donde la sensualidad discurre perezosa entre delicados acordes del jazz más cool, aderezado con la tensión emocional del soul más envolvente, y puesto al día con ligeras y acertadas bases electrónicas. Un club selecto, aunque sin derecho de admisión, y cuya banda sonora es éste fantástico
Hay una
¿Música cósmica para ambientes siderales? Bueno, quizás sea un exótico ejercicio de lounge exquisito que retoza impúdicamente con melodías y acordes, que provienen de un arco iris musical conformado por un sorprendente cóctel de estilos, tan aparentemente dispares como la música electrónica, la psicodelia, el acid jazz, el dub jamaicano, el jazz latino y las bandas sonoras más exóticas de los 60. Si, eso es, así podríamos definir este
Y la verdad es que ya era hora de que
Pero volviendo al disco, ¿qué destacaríamos de él? Muchas cosas: ese comienzo hipnótico, misterioso y envolvente que es 